domingo, 19 de octubre de 2008

Dia 2. MOSCU - La odisea de la visa mongola

Hoy teníamos tres trabajosos trámites que resolver antes de empezar nuestro vagabundeo por la ciudad (confirmar un pasaje aéreo que compramos por internet, comprar tickets para el transiberiano y tramitar la visa mongola). Asi que decidimos levantarnos muy temprano para dejar todo resuelto antes del mediodía. En nuestro entusiasmo nos levantamos mas temprano que los rusos, asi que nos tomamos nuestro tiempo para desayunar y finalmente terminamos acudiendo a la ayuda de la gente del hotel para la confirmación del vuelo. En definitiva salimos a la calle a las 8.30 con un tema resuelto y dos por resolver.

Y allá nos fuimos,en busca de la Embajada de Mongolia. De camino encontramos la Biblioteca Estatal Lenin, considerada la más grande del mundo dispone de 30 millones de obras impresas. Entramos a conocerla, nos hicieron unos carnets y todo. El monumento colocado delante es en honor a Dostoievsky


Y seguimos caminando por la calla Novy Arbat en busca de la Embajada.



Después de perdernos un par de veces, la encontramos. Pero en la puerta nos recibió un guardia que nos decía que no y nos daba un montón de explicaciones, en ruso, claro. Por suerte salió de la embajada una chica mongola y después de cruzar unas palabras con el guardia nos hizo señas de que la siguiéramos. Y la seguimos, una cuadra, dos, diez, quince y perdimos la cuenta y el aliento, pero finalmente llegamos con la lengua afuera a un edificio mitad demolido, mitad en construcción, y tras subir por las ruinas de una escalera llegamos a lo que, suponemos, es el Consulado de Mongolia.

Por supuesto nada es perfecto y nos habíamos olvidado en el hotel las fotos que trajimos de Buenos Aires para las visas. Eran las 11:20 y 12:30 cerraban el Consulado (cerraban es una forma de decir porque el edificio ni puerta tiene todavía).

Salimos corriendo a buscar algún lugar donde sacarnos una foto. Por suerte en ruso foto se dice foto y unas seis cuadras (soviéticas) más allá encontramos lo que necesitábamos: un pequeño negocio de fotografía donde toman fotos carnet en el acto. Le explicamos mediante gestos a una señora muy amable lo que necesitábamos y tras pagar una generosa suma nos mandó al sótano a tomarnos la foto. En el sótano un ruso de lo más simpático nos sacó un par de fotos a cada uno y estuvimos listos para volver corriendo al Consulado a completar nuestro trámite.

Camino al consulado Jose se dio cuenta de que se había olvidado su camara de fotos en el negocio de fotografía y, como en ese momento todavía no sabía que se la había olvidado para siempre, nos dividimos: yo seguí corriendo en direccion al Consulado y Jose volvió corriendo en dirección al negocio de fotografía.

Claro que cuando llegué al Consulado y terminé de completar los formularios, adjuntar las fotocopias de nuestros pasaportes y tenía todo listo para completar el trámite me di cuenta de que Jose se había quedado con las fotos. A veinte minutos del cierre le mandé un mensaje de texto. El todavía estaba intentando que le devolvieran su cámara (que los rusos del negocio juraban no tener). Nueva carrera de Jose al Consulado. Por suerte logramos presentar todos los papeles.

Y volvimos al negocio de fotografía. Dos veces más. Y nada. Adios cámara.

Como teníamos que retirar las visas a las 16 hs, decidimos quedarnos paseando por el lugar, ya a esta altura eran como las 13.30. Encontramos por las inmediaciones una calle peatonal muy turística y la recorrimos de un extremo al otro un par de veces.






Pero el desconsuelo se había apoderado de Jose, asi que decidimos buscar un negocio donde vendieran cámaras para reemplazar la perdida.

No imaginan lo que es comprar una camara de fotos mezclando los siguientes ingredientes: un vendedor que habla sólo ruso y ni una palabra de inglés, un manual en ruso, la indecisión de Jose. Por suerte la cámara que le gustó a simple vista resultaba ser tan buena, una vez que encontramos las especificaciones en inglés, que dos horas y media más tarde Jose era el flamante dueño de una nueva cámara de fotos.

Y volvimos corriendo al Consulado porque ya eran más de las cuatro, y finalmente tuvimos nuestras visas.


Despues de un día tan complicado decidimos tomar un taxi al hotel para descansar un poco. Jose se puso a jugar con su cámara nueva y yo le pedí que me despertara en una hora y me tiré a dormir una siestita.

Cuando me desperté eran las tres de la mañana y Jose dormía plácidamente a mi lado. Se había quedado dormido diez minutos despues que yo mientras jugaba con su cámara.

Cenamos a las cuatro de la mañana (por suerte el hotel tiene room service 24 hs.) y nos volvimos a dormir.

4 comentarios:

Daniel dijo...

Che que cagada lo de la camara. Yo ya le tenia cariño, Jose me rompio tanto las bolas para comprarla (se la traje de New Jersey). Lo que no te creo que estuviera indeciso para comprar otra... solo 2 horas en el negocio? si para comprar la ropa de abrigo gastamos 3 horas y media en San Martin de los Andes...Che si quieren posteen la direccion del iglu gigante en el desierto que les mando por Fedex una Kodak fiesta de repuesto... (risas)Pasenlo lindo, se los extraña. Besos. Dani (hoy esta jocoso...)

Unknown dijo...

¡Qué bronca con lo de la cámara! Bueno, estoy leyendo el blog desde el principio (como corresponde). Imagino que los siguientes días habrán sido mejores... En la fotito en que José está contra la pared pintarrajeada, tiene cara de estar pensando en el ruso hdp que le afanó la cámara...

JOSE Y VICKY dijo...

Si, un bajon lo de la camara... por suerte vicky meconvencio de comprar una al toque y se me paso la amargura! Fue la compra mas rapida que hice creo... habia que seguir sacando fotos... Abrazos!

ale dijo...

Muy buena la historia. Lastima lo de la camara. Quieren que vayamos a cuidarles la nueva ?