Hora pico en Moscú. Todos los habitantes de esta ciudad intentan subir al mismo subte al mismo tiempo. En una palabra, una escena exactamente igual a la que se desarrolla en cualquier estación de subte en Buenos Aires a la hora pico (para los que no lo probaron es una experiencia inigualable en la que la naturaleza humana se muestra sin recatos ni disimulos).
Decidimos tomar el subte hacia el lado contrario para ir a conocer la estacion VODNI y escapar a la hora pico.
En Vodni el subte que teníamos que tomar ya estaba bastante vacío y allá nos fuimos rumbo a la Plaza Roja.
Y finalmente llegamos. Y en la entrada de la Plaza Roja encontramos una rusa que hablaba español y se ofreció a mostrarnos todo por una generosa suma. Y ahí cruzamos los tres la Puerta de la Resurrección, antigua aduana del antiguo mercado que hoy es la Plaza Roja.
Y conocimos la Catedral de la Virgen de Kazán, en quien los rusos creen tener su máxima protectora. Y le encendí un par de velas por nuestras familias y amigos (por las dudas, nunca se sabe).
Y conocimos las tiendas GUM, antiguo almacén donde se distribuían productos de primera necesidad a toda la población, y donde ahora se venden productos muy selectos que nadie necesita y que unos pocos pueden comprar.
Enfrente, el Mausoleo de Lenin y la tumba de Stalin miran exactamente hacia la puerta giratoria automática de estas grandes tiendas. Ironia?, falta de respeto?, falta de interés?, gusto por los contrastes?, repudio?, ??????
Nuestra guia nos conto que a Lenin los rusos ya no lo quieren más. Que hasta 1990 Lenin era como un abuelo bueno para los rusos y Stalin era el “dictador malvado”. Pero en ese año se hicieron publicos algunos archivos clasificados entre los cuales figuraban ordenes de Lenin de matar a algunos monjes para terminar con el atavismo de la religión. Y, todo según nuestra guia, ahí todos se dieron cuenta de que Lenin era tan malo como Stalin y ya nadie lo quiso más. Que se yo, intentaremos confrontar sus dichos con la opinión de otros rusos a lo largo del viaje.
Y al final de la plaza, San Basilio. Esta catedral fue construida por orden de Ivan el Terrible para conmemorar la victoria sobre los tártaros que tuvo lugar en Kazán en 1552.
El verdadero nombre, el nombre católico, es Catedral de la Intercesión de la Virgen. Y se compone de nueve iglesias unidas entre sí por galerías. La iglesia principal esta consagrada a la Virgen y las restantes ocho a los santos correspondientes a los días en que tuvieron lugar las victorias más importantes contra los tártaros.
A la derecha domina la plaza una de las murallas del Kremlin y sus torres. Decidimos dajar el interior para otro día porque ya son las dos de la tarde, queremos comer algo y el Kremlin cierra a las cinco.
Aprovechamos las GUM para entrar a comer y descansar de tanta caminata.
Y salimos de la Plaza Roja hacia el Jardín de equitación de Alejandro, donde hoy se encuentra la tumba del soldado desconocido. En esta tumba descansan los restos de un soldado ruso encontrados a 45 km de Moscu que murió defendiendo la ciudad de los alemanes durante la II Guerra Mundial y está dedicada a todos los caídos durante la Gran Guerra Patria (que es el nombre que dan los rusos a la II Guerra Mundial). Llegamos justo a tiempo para ver el cambio de guardia.
Y a continuación hay doce urnas de mármol con tierra de cada una de las 12 ciudades nombradas heróicas por su defensa del suelo soviético durante la Guerra.
Vuelta al hotel en hora piquito (no tan pico como a la ida).
2 comentarios:
¿Que comieron en el aparente "Fast food" Ruso?
cada uno se morfo una papa enorme rellena. La mia strogonoff y la de Vicky con carne y vegetales. Era "la papa" ese fast-food.
Publicar un comentario