miércoles, 12 de noviembre de 2008

Día 24 – Isla Olkhon

Leonid nos pasó a buscar a las 10.30 y emprendimos el viaje hacia la isla Olkhon en el lago Baikal.

Nos cae muy bien, es un ruso de 31 años muy simpático y divertido, le encantan los chistes y cuenta lindas historias.

Leonid


Un par de horas después de haber salido de Irkutks nos desviamos del camino principal y seguimos una huella en el campo hasta llegar a zona rocosa donde Leonid nos mostró unas pinturas rupestres que representan unos ciervos siendo cazados, y en una piedra más lejos un ciervo que logró escapar observa la escena.

No es un lugar muy conocido ni visitado normalmente por turistas. A Leonid se lo mostró un chamán algún tiempo atrás.





Un rato más tarde volvimos a desviarnos para almorzar en un restaurante típicamente siberiano, todo construido en madera, donde probamos por primera vez el que sería nuestro alimento principal durante los próximos tres días (menos mal que nos gustó), el omul, pez endémico del lago Baikal de la familia de los salmónidos. En esta oportunidad lo comimos con sal y unas rodajas de cebolla.

Después de comer seguimos viaje por otro par de horas hasta alcanzar el estrecho por el cual se cruza en ferry a la isla. Tuvimos suerte, solo esperamos media hora hasta que el ferry llegó desde la otra orilla para cruzarnos.

Cuando desembarcamos ya eran las cuatro de la tarde. Recorrimos un poco la isla y fuimos a ver las “Rocas del Chaman” consideradas un lugar sagrado.









Ya era casi de noche cuando llegamos a nuestro nuevo hogar por los próximos tres días: una habitación en la casa de una familia de pescadores en la villa Juzhir, principal asentamiento de la isla con una población de 1.200 habitantes. La casa es sencilla, sin agua corriente (como todas las de la isla) pero con electricidad.

Nuestra calle

Nuestra casa





Durante la cena estuvimos de gran charla con Leonid, que a cada encontraba una excusa para brindar y llenaba cada vez nuestros vasos con vodka.


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